Las dificultades económicas por las que atraviesa el Club Bàsquet Llíria desataron ayer una cadena de apoyo al histórico club, fundado en 1947 y que militó en la liga ACB entre 1991 y 1993. «La situación es muy complicada», admitió ayer el presidente de la entidad, José Luis Fayos.
Incluso se teme que, en el peor de los casos, el CB Llíria pudiera desaparecer. De hecho, una de las medidas sería el traslado del club a otro municipio, aunque Fayos matizó que es una posibilidad «que no está en nuestra agenda ahora mismo», pero que sí se plantea «como último recurso». El presidente del equipo edetano, que actualmente milita en la liga EBA (tercera categoría del baloncesto nacional), apuntó que en cualquier caso sería una decisión a tomar por la asamblea de socios.
De momento, L'Eliana podría ser una de las poblaciones tanteadas, si acabara barajándose esta solución. Una de las claves podría ser la movilización de la masa social de la entidad: de 700 a 1.000 aficionados en el pabellón Pla de l'Arc.
El alcalde de Llíria, Manuel Izquierdo, manifestó que hasta ayer desconocía la precariedad del club y agregó: «La situación es mala para todos: clubes, ayuntamientos... Vamos a ver de qué forma podemos ayudar, en la medida de lo posible». Comentó que para 2010 ya está prevista la aportación anual de 18.000 euros, que no va a ser aumentada.
«Vamos a trabajar para buscar una ayuda especial para cubrir el desfase del presupuesto», añadió el alcalde. Este respaldo, que no fue concretado, podría abarcar un amplio abanico de opciones: desde mediar en la búsqueda de patrocinador hasta una subvención puntual.
Desde el baloncesto valenciano diversas voces se posicionaron de forma más concreta para apoyar al Llíria. El presidente del Power Electronics Valencia, Vicente Solá, explicó que la recesión «afecta a todos los clubes», pero recordó que el deporte «ejerce una labor social muy importante en cualquier ciudad y las instituciones deben volcarse para que no desaparezca esta forma de guiar a la juventud».
No obstante, reconoció que el deporte debe buscar cierta independencia de la Administración. «No podemos ayudar económicamente, pero estamos dispuestos, por ejemplo, a participar de forma gratuita en un partido de nivel ACB pro-Bàsquet Llíria si se nos plantea la iniciativa», aseguró Solá.
«Tienen nuestro apoyo. La temporada pasada firmamos un convenio para colaborar en la promoción del baloncesto. Llíria ha sido un ejemplo a nivel estatal», declaró Carme Lluveras, manager general del Ciudad Ros Casares.
Otras aportaciones son las del ex internacional Óscar Yebra que llegó para entrenar al Llíria, pero que se incorpora gratis a la plantilla al menos para cuatro partidos. Nacho Rodilla, una institución del básquet valenciano, acudió para ayudar como director deportivo y ahora es técnico del primer equipo.









