Pacto de silencio. Ikea y el Ayuntamiento de Paterna han decidido no dar detalles de las negociaciones que retomaron ayer tras el desencuentro de la semana pasada y que estuvo a punto de retrasar todavía más la llegada de la multinacional sueca a la Comunitat. Al parecer, ha sido una de las condiciones que han puesto sobre la mesa los directivos de la firma al alcalde de la localidad, Lorenzo Agustí. Es tal el secretismo que, pese a que el encuentro estaba previsto para hoy y así se comunicó, se adelantó un día para evitar presiones.
Tres puntos están sobre la mesa: la petición de los vecinos de alejar la tienda de las urbanizaciones, el coste de los accesos, de los que Ikea sólo quiere pagar 34 millones, y la prórroga en el plazo para que las empresas puedan presentar proyectos, formar una empresa mixta con el Consistorio y construir esos accesos.











