Paella en primera línea aunque entre fuertes rachas de viento. Así disfrutaron ayer numerosos ciudadanos que se acercaron a los restaurantes del Paseo Marítimo de Pinedo y Saler para celebrar primer día del año. «Estamos encantados y es todo un alivio, con la moratoria hoy podemos trabajar y atender a todos nuestros clientes», afirmó ayer uno de los camareros de los restaurantes afectados por las exigencia de Costas.
Si el miércoles la Dirección General de Costas no hubiera anunciado esta morataria, ayer los empresarios del Paseo Marítimo del Saler y de Pinedo habrían tenido dos opciones: cerrar sus terrazas o arriesgarse y asumir unas multas diarias de 100.000 euros. Unas escalofriantes cifras que prácticamente no han dejado dormir a estos empresarios desde que el pasado mes de noviembre recibieron una carta anunciando estas sanciones.
Ayer, sin duda, el comentario entre los clientes y los camareros era el mismo y todos se alegraban de poder disfrutar de un aperitivo junto al mar. «Si es necesario firmamos donde haga falta para que no os cierren. Sería una barbaridad», afirmaba ayer uno de los clientes que acudió junto a su familia a disfrutar del día de año nuevo.
Otros clientes aseguraban que la lógica era la que había ganado en esta batalla. «Es ir en contra de los propios turistas que vienen a nuestra ciudad a disfrutar de la playa y de los restaurantes con terrazas» , añadió ayer otro de los clientes mientras comía unas bravas y unos calamares.
Los camameros también estaban satisfechos de que hubiera sido un mal sueño y que se pudieran trabajar como un año más. «Si no nos hubieran dejado abrir las terrazas ahora sólo estaríamos cuatro trabajando y no 10 como somos. Es un gran alivio y nuestros jefes estaban muy preocupados. Hemos sufrido mucho», indicó otro de los camareros mientras atendía a sus clientes.
Durante esta última semana muchas de las familias que habían reservado una mesa para cenar llamaron en más de una ocasión a los restaurantes para preguntar si podrían celebrar el año nuevo en la terraza. «La gente ha estado llamando y muy molesta, pero al final ha salido bien. Y al menos hemos salvado la temporada de invierno porque el día 1 y el de Reyes solemos tener mucho trabajo», afirmaron en otra de las instalaciones de ocio.
El primer asalto se ha ganado, pero la moratoria sólo es por un tiempo, por lo que los abogados deberán continuar trabajando para conseguir que esta situación se prorrogue para siempre. De hecho, los senadores valencianos pedirán la comparecencia de la Ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, en la Cámara Alta «para que explique «el por qué de los agravios a la Comunitat Valenciana a la hora de aplicar la Ley de Costas y cuál ha sido su gestión durante el tiempo que ha durado el anuncio de cierre y posterior prórroga de los restaurantes de playa valencianos.












