Siguen sin cobrar. Las universidades alicantinas todavía están pendientes de recibir el pago correspondiente ya a tres mensualidades y destinado a los gastos corrientes de los campus. La deuda de la Generalitat asciende 72 millones de euros, de los que 39 millones son de la Universidad de Alicante (UA) y el resto, 33, de la Miguel Hernández de Elche (UMH).
El rector de la UA, Ignacio Jiménez Raneda, explicó ayer que confía en que la situación se resuelva en los próximos día aunque todavía no ha recibido ninguna respuesta por parte de la administración. Mientras, la institución -agobiada por la falta de financiación- ha tenido que recurrir a un crédito para hacer poder frente a los gastos de funcionamiento. De ahí que el rector destacó la actitud de las entidades financieras que «confían en nuestra solvencia y hemos conseguido que nos avalen».
Este importante retraso está afectando en mayor o menor medidas a las cinco universidades de la Comunitat (la deuda subiría a unos 220 millones de euros). El vicerrector de Asuntos Económicos, José María Gómez, señaló ayer que por el momento pueden afrontar los gastos de funcionamiento ya que «hemos sido previsores y nos hemos apretado el cinturón».
Por otra parte, el rector de la UA también se refirió a los resultados de la primera convocatoria por parte del Gobierno del Campus de Excelencia Internacional. Una convocatoria que premia la calidad y que ha sido copado por las universidades madrileñas y catalanas. Raneda criticó el desarrollo del programa y el incumplimiento de las bases porque «aparecen préstamos a conceder a las privadas» explicó que los procesos de evaluación se realizaron con una «rapidez considerable» y dijo no entender por qué otros campus, como el de Alicante, no fueron preseleccionados. Desde la Universitat de València creen que se han quedado fuera por su asociación con la Politécnica.









